¿Qué tal tu vida?
La mía en babia.
En babia desde que
probé su labia,
la que me alivia o
me abre la herida
dependiendo
de la cara de la moneda
o del día.
Y, conociendo ya una cara,
prefiero la desconocida.
Sin duda alguna,
sin falsa sonrisa,
sin lágrimas de cocodrilo.
sin lágrimas de cocodrilo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario