martes, 27 de mayo de 2014

Cruces de gato negro.

Solo se me cruzan polillas,
no mariposas blancas.
De vez en cuando se la cruzan los cables
y cruzo los dedos buscando calma.
Y truco los dados para sacar un doce,
para sacar provecho a este juego
y ganar la apuesta que conlleva el premio deseado.

Los gatos negos también se me cruzan
pero no los doy importancia alguna
por que la curiosidad les acabará matando
y el mundo le buscará el tras piés
y dicen de él que da mala suerte.

Lo mismo soy ese gato negro que es incomprendido,
que caza ratones escondidos para su dueño
cuando piensa que es por diversión
y no como el resto; por dinero.

Pobre gato negro.
Pobre yo.
Pobre de mi ego.
Pero pobre de mi
por que la quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario