Te he visto por primera vez
bajándote del autobús
con tu sudadera azul
y tus piernas libres.
No te vi subir
por que iba dormido
y a principio de año
me podía el sueño.
Te he visto caminando,
corriendo, conduciendo,
con misterio, sin misterio,
con el pelo largo y también corto.
Te he visto follando
conmigo, claro,
tú debajo, tú encima,
tú gozando, tú encendida
y sin pedir nada a cambio.
Solo gozando.
Te he visto reír a lo lejos
con otros chicos,
hablando por teléfono,
mirando bichos...
Y he de admitir que me gusta más
cuando el que te hace reír
soy yo.
Te he visto llorar
y con razón.
Te he visto fuerte
y el corazón.
Te he visto vacilar a tíos que podrían ser tus padres,
te he visto tontear con todos los que querías,
te he visto desvistiéndome
y, joder, que bien lo hacías.
Te he visto mandarme a la mierda
más días de los que debería.
Te he visto por fuera y te he visto por dentro.
Eres piedra que forma un muro
para proteger tu delicado "yo".
Te he visto pegarte con tu hermana,
meterte en tu cama con tu gato negro,
jugarle la revancha hasta las tantas a la suerte.
Y ganarla.
Por que te gusta ganar en cualquier juego.
También te he visto diseñando algo para sentarse,
escribir, lo mejor que he visto, mi nombre.
Te veo a menudo en mis sueños
e, incluso, te he visto ser dependiente.
Eso no todos lo ven.
Te he visto muchas veces
como para no saber como eres.
Te he visto diciéndome que no te hable de mis mujeres.
Me has dicho que lo mejor que he escrito
no ha sido por ti.
Eso duele.
Te veo siempre con mis ojos azules
y con cara del que ve
la final de la champions
y defiende a muerte
sus colores.
No sé si quiera
si quiero verte.
Te he visto tanto...
¡y nunca me canso!
()
Por si me ves
que sepas que tendré la cara de un niño
que se alegra al decir "te he visto"
cuando encuentra a un amigo
jugando al escondite.
No hay comentarios:
Publicar un comentario