No te ato
pero se me anuda el estómago,
a este paso
acabaré viviendo muerto.
Como a un mendigo
solo me queda el llanto.
"Olvídalo",
me digo; "es mejor olvidarlo".
El dolor me recuerda
que sigo vivo,
el que se deshile la cuerda
me da vértigo.
Mandarme a la mierda
será productivo;
si mi preocupación creciera
sería obsesivo.
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