No quiero fechas límite.
No quiero esperar un pistoletazo de salida.
Es absurdo ver como nos limitan las acciones
delimitándonos la vida.
No quiero círculos cerrados
ni cuadrados perfectos.
No quiero triángulos en tu cuerpo.
No quiero que la luna se ría de mí
cada vez que me ve escribir en vez de dormir.
Porque me ve muy a menudo
pero esta noche me ha dicho que para qué dormir
si voy a soñar de todos modos.
La luna quizá no me vea
pero yo a ella sí.
Y aunque no sea consciente de mi presencia
me susurra cosas casi ilegibles,
me deja su olor,
su esencia,
su presencia,
su soledad.
No quiero verte cerca de mí.
No quiero alejarme de lo que no se acerca.
Es absurdo ver como las acciones irracionales
nos absorben de cualquier manera.
No quiero espirales con final
ni finales con forma de espiral.
No quiero enterrar al muerto.
No quiero forzar las piernas
y aun así lo hago.
No quiero muchas cosas
con las que al final convivo.
¿Eres capaz de explicar algo que no entiendes?
Me juego la tolerancia que me queda
a que no.
Pero estoy seguro de que puedes explicar por qué no lo entiendes:
Soy capaz hasta yo.
Yo
que ni sé lo que quiero,
ni lo que no
a pesar de que me queje.
Yo
que ni estoy ciego
ni veo
pero me mantengo en mi eje.
Yo
que no sé lo que hago
ni lo que dejo de hacer.
Yo
que sin ti no valgo
¿qué le voy a hacer?
No hay comentarios:
Publicar un comentario