Me lo pones difícil como dejar de fumar.
Como dejar de fumar
cuando salgo de cañas,
como cuando es de noche y hace frío,
como dejar de fumar
cuando me pueden los nervios,
como cuando sé que me engañas.
Por eso no río.
No están las cosas como para reírse.
Has declarado la guerra a lo que quedaba de nosotros
o, quizá, la haya declarado yo.
Putos orgullosos que somos:
Yo por callar,
tú por ser la última en hablar
y de inventar estrategias
y puntos de vista únicos
y persuasivos.
He caído en un laberinto dentro de mi locura
de no distinguir el juego de la guerra,
cuándo sonríes de mentira o es de verdad.
Me estoy volviendo loco.
Tan loco que ni quiero echarte la culpa
de lo que me has hecho.
Tan loco que te vuelvo a escribir
cuando ya creía haberlo dejado.
Tan loco que no sé si este será el último
o el primero de otra fase de mi vida
desde que te conocí.
No quiero escribir más.
Solo lo necesitaba
como quien da puñetazos a la pared
o echa un piti
cuando pretendía dejar de fumar.
Fumar mata,
lo sé,
pero me tranquiliza
cuando me matas tú.
"Recordarlo cada día es lo que mata suavemente."
-J.M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario