martes, 3 de febrero de 2015

Veces que...

Acaricio a mi perro muerto,
atraigo sexualmente a esa lesbiana.
Mi abuela me dice que está a mi la lado
y no en el cementerio.

He llegado más de tres veces tarde
para coger el autobús
en el mismo día.

Prefiero quererte a escondidas que odiarte en público.

Los relojes se derriten.
Las mujeres no son flores pero desprenden polen.

Puedo volar, sin duda alguna.
Puedo dirigir mi rumbo
o elegir que me lleve la deriva.

Entro en bucle repitiendo ciertas escenas
como en un rodaje de mi película
donde si las cosas van sobre ruedas
siempre hay baches.

Me teletransporto de mi cama a la de mis hermanos
con solo parpadear, sin que esté planeado
y amanezco drogado.

He pintado bóvedas del color de mi nostalgia
mientras sonreía como el gato de Alicia;
Macabro, feliz, la risa del Joker
seguro de sí mismo pero con la desconfianza
del que pende de un hilo.

A veces no logro recordar nada.
No veo.
A veces lo recuerdo todo, a veces tengo lagunas.

Y será por veces que me ha pasado:
por veces que se han repetido,
por veces que han cambiado,
por veces que no he recordado,
por veces que me han obligado a escribir.

No cambiaría esto ni por dormir veinte horas al día
porque realmente solo sueño
cuando antes he estado despierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario